Monsieur Pons, de Francia, continúa empecinado en su afán de hacer pelotillas con los mocarros. La gorda francesa, ex-rusa blanca, me mira fijamente. ¡Qué lástima que no sea la Casta o la Deneuve! Veo un tío nuevo y feo en el sitio de UK Tiene su cara pegada a una gran nariz. Mi homóloga austriaca lleva un Jaeger-le-Coultre reverso con correa de acero, ¡precioso! Para la historia: he sido recibido en la reunión con una ovación cerrada. Según me contaron luego, este encuentro en la sede croata de la Federación de Canaricultores Ovovivíparos y Franc-Masones de la UE, había transcurrido durante una hora y media sin luz, micros, ni traducción simultánea. Llego yo, directamente del aeropuerto, subo los seis pisos a pie, ya que parece ser que los ascensores también dependen de la energía eléctrica, entro en la sala… ¡et voilà!, ¡la luz se hace! Me he sentido como un pequeño dios creador. Al fin y a la postre, "los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo...