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La subjetividad deprorable de los hombres

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(foto tomada por el autor) La mayoría de los hombres son tan subjetivos que en el fondo nada les interesa, salvo su propia persona. A ello se debe que piensen inmediatamente en sí mismos cada vez que alguien dice algo, y que cualquier cosa que esté vinculada, siquiera remotamente, con un asunto que les atañe atraiga y consuma toda su atención, con lo que ya no les quedan fuerzas para comprender el contenido objetivo mismo del discurso; y no se les puede convencer con razones cuando estas contravienen su interés o su vanidad.

¿Se puede saber qué quieres ahora?

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(foto tomada por mí) Primera secuencia Suena el móvil de la chica: ─¡Dime! ¿qué quieres ahora? ¿dices que quieres besarme? ...deja, deja... ¡te portaste fatal! Segunda secuencia El hombre farfulla: ─¡Espera, espera, no cuelgues! que la cosa no es lo que parece...  ¡mierda! ¡Cretino! -piensa la chica mientras apaga el móvil- ¡qué buena excusa me has dado para mandarte a esparragar! En realidad lo estaba deseando y no sabía cómo hacerlo, musita la moza. (foto tomada por mí) Tercera secuencia El muchacho escribe un mensaje a la chica, vía WhatsApp: ─ Mujer, no te pongas así. No des importancia a cosas que no la tienen ¡Tenemos que hablar! Pasaron tres horas antes de que en la pantalla de su Galaxy saltara el doble click. Esas pocas horas bastaron para que ella se cerciorara de la fragilidad de su decisión. Escribió su respuesta: ─ Tú no sabes lo que es amar. Eres hombre de pasiones, no de amor. (foto Daido Moriyama -Eros-O...

¿Qué quieres ahora? III

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(foto Daido Moriyama -Eros-Or-Something-Other-Than-Eros-1969) Tercera entrega El muchacho escribe un mensaje a la chica, vía WhatsApp: -Mujer, no te pongas así. No des importancia a cosas que no la tienen ¡Tenemos que hablar! Pasaron tres horas antes de que en la pantalla de su Galaxie saltara el doble clik. Esas pocas horas bastaron para que ella se cerciorara de la fragilidad de su decisión. Escribió su respuesta: -Tú no sabes lo que es amar. Eres hombre de pasiones, no de amor. (Continuará...) Los dos capítulos anteriores se encuentran editados aquí: http://casadecitasliterarias.blogspot.com.es/2012/09/que-quieres-ii.html

¡Utilízame! (segunda parte)

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( foto de Tyrone Lebon ) Segunda parte Tus dedos de niña, llenos de rayones de bolígrafo, cuentan y cuentan sílabas para imposibles métricas de encorsetados versos. ¡Quién fuera tu padre, tu hijo, tu escritor, tu poeta, un hombre para tu uso! ¡Tu cepillo eléctrico y dental! ¡Quién te viera desnuda en mi balcón! ¡Quién aportara tus quince segundos finales! ¡Tu erecto botón sagrado! Tus patines, tus rodilleras para el parque, tu profesor brasileño, tu maestro de lo eso que no se aprende en un taller, tu Chueca, tu Malasaña, tu vecino, ese hombre que quiere casarse…Tu bebé, no. Tu hijo, sí. Tu amante, sí. Tu amigo ¡no sé! … ¡no sé! Me dices: -Te llamo esta semana y nos tomamos un café. Escribes para el taller: “plantar un tordo, un verraco”. No entiendo nada. La niña tiene buena mano en la cocina. Abastece mi solitario frigorífico de Adán asilvestrado. Exquisitas verduras asadas, bien colmadas de berenjenas, esa hortaliza morada que me tiene enganchado. Calabacín no, que ...