Once reales palabras
A mi entender y en lo que me concierne como ciudadano, el Rey, al pronunciar ayer sus once palabras de arrepentimiento ( “Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir” ), queda perdonado y comprometido a no volver a las andadas. Ahora aguardo que cunda su ejemplo y políticos, empresarios, eclesiásticos, periodistas, jueces y autoridades en general se excusen por sus malas acciones y conductas pasadas y prometan alto y claro que tienen sincero propósito de la enmienda. Y devuelvan la pasta. He dicho. (el autor en el curso de actos académico-universitarios)