Mientras el amor va y viene
(el autor se va a la playa) Diálogo primero Con la noche a medio hacer, escribo a ella: ─ Mi cuerpo se pasea por la habitación llena de libros, versos y nada de ti. Ella me responde: ─ Así lo quisiste tú. Replico: ─ Esto quise de ti: ¡que fueras cuanto no has sido! Al clarecer el día, recibo este mensaje de ella: ─ ¡Siempre quedan asuntos pendientes! Envié esta pregunta por respuesta: ─¿El polvo del reencuentro tal vez? (foto Ryan McGinley) Diálogo segundo Ella no demoró su respuesta a mi sutil planteamiento sobre la celebración del reencuentro con un buen revolcón: ─ Esta noche, querido, no puedo acompañarte…caigo rendida, también sola. Somos dos, solos y tontos. Un caballero como el que suscribe siempre contestaría como lo hice yo: ─ Descansa como si la vida te fuera en ello ¡Qué inútil ser dos! Ella mensajeó su réplica: ─ Cierto, hay que ser más simples, ser uno en lugar de dos. Rematé la faena con un adorno por alto: ─ ¡Qué cansancio...