Error tras error
(ilustración de Ikenaga Yasunari) "Conocer a alguien es una empresa complicada y peligrosa cuyos resultados suelen ser bastante pobres." Sándor Márai Anteanoche, vacía ya la segunda botella de Ruinart brut, ella, alterada y desnuda, me dijo: -La gente y tú mismo ¿cómo vais a funcionar de esa manera? ¡Tenéis dotaciones distintas, pero todo el mundo comete el mismo error! ¡Compleméntate, no te desunas! No entendí el sentido cabal de su frase, pero sí su importancia. Me incorporé de la cama, anoté en mi blog con rigor dactilográfico la femenina sentencia y me dormí con la seguridad de que, habiendo cometido en mi vida multitud de errores sentimentales, ninguno era comparable al de ahora. A la siguiente anochecida, mientras se desvestía sin erotismo, me dio una muy valiosa clave: -Te equivocas, siempre, con nosotras. Es erróneo fingir amor por una mujer cuando ella espera mucho menos de ti. Resulta que, si a la postre voy entendiendo alg...