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¿Por qué escribe usted?

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( Lartigue. Bibí 1920) Me lo pregunta una señora en el Círculo de Bellas Artes: — ¿Por qué escribe usted? Me viene a la cabeza la cabeza la respuesta que dieron a tal cuestión gente muy principal en este oficio, egocéntrico donde los haya. Bryce, García Márquez y Onetti contestaron que escribían para que les quisieran, para ser queridos. Para que les queramos nosotros sus lectores. Pero no caigo en esa tentación, yo que normalmente caigo en casi todas. La dama que interroga tiene ese acento que se prende en la garganta de las mujeres que empiezan a dudar si merece la pena seguir siendo fieles a un marido que solo sabe ir al trabajo y al cuarto de baño. Son las ocho de la tarde, Madrid tiene por cielo un hongo de atómica contaminación y el vino que sirven en el sarao literario es ácido como la vida misma. Debe ser cosa de los recortes que perpetran los palurdos neoliberales que predican con el ajuste en cabeza ajena. Los cocktails literario ya no son lo que era...

¿Por qué escribe usted?

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(foto J H Lartigue) Me lo pregunta una señora en la Casa de América: -¿Por qué escribe usted? Me viene a la cabeza la cabeza la respuesta que dieron a tal cuestión gente muy principal en este oficio egocéntrico donde los haya. Bryce, García Márquez y Onetti contestaron que escriben para que les quieran, para ser queridos. Para que les queramos. Pero no caigo en esa tentación, yo que normalmente caigo en casi todas. Son las ocho de la tarde, Madrid tiene por cielo un hongo de atómica contaminación y el vino que sirven en el sarao literario es ácido como la vida misma. Debe ser cosa de los recortes que perpetran los palurdos neoliberales que predican con el ajuste en cabeza ajena. La señora del sombrero que quiere ser pamela insiste con saña digna de mejor causa: -¿Por qué escribe usted? Pasa cerca un camarero, el camarero, que lleva en ristre una bandeja de cartón en la que viajan unos cuantos canapés muertos. Estoy tentado de responder a la señora...