viernes, 4 de febrero de 2011

Al viejo estilo VI


( capítulo sexto )

La única mujer que hacía lo mismo que los hombres era la Maura. También reía y fumaba como ellos. Ni mi madre, ni doña Encarnita, la señora y dueña de la dehesa, ni Marisa, su señorita de compañía, se mezclaban con los caballeros salvo en las comidas y en las misas.

El entorno femenino se completaba con las guardesas. La hija de los que cuidaban la Casona se llamaba Pilar Treviño y era muy simpática y guapa. Candelaria se ocupaba de la casita de la playa. Tenía dos o tres hijos rubios y descalzos.

Pepe, el de la tartana, cantaba muy bien flamenco. Creo que de él me viene la afición que aún conservo por el cante. Pepe Pinto, Juanito Valderrama, Manolo Caracol, Antonio Molina, Carmen Morell y Pepe Blanco, estaban de moda entonces, cuando Manolete murió en Linares, cornada que cogió a mi familia en Campoamor. Yo no tengo memoria de estar en este mundo cuando acaeció aquel duelo nacional. Igual que a la llegada a Barajas de Jorge Negrete, prototipo de macho mexicano que revolucionó mucho al personal femenino de la pacata España.

A propósito de la tartana diré que aún me persigue una leyenda familiar que atribuye a mi descuido la caída desde el carruaje de mi hermano pequeño, entonces de pocos meses de edad. Yo recuerdo que fué en la cuesta de los pinos, pero no estoy seguro de ser yo quien llevara en brazos a mi hermanillo. Sea como fuere, el porrazo no tuvo consecuencias y Valeriano mide ahora casi dos metros, el angelito.

Uno de los aviadores que jugaba al póquer, llamado, si mal no me equivoco, “la pava”, alguna mañana de playa nos entretuvo con su avioneta de entrenamiento pegándonos pasadas en vuelo invertido. La cabeza del “jodío” piloto pasaba casi rozando, lo prometo, los cables del teléfono o del telégrafo, que no sé de qué eran, porque me parece que, en los primeros años de nuestros veraneos mediterráneos, no había teléfono en la finca. Por cierto que, una vez, un zagal llevó un recado al patrón de la finca, creo que de parte de la fábrica de chocolates Tárraga. La partida de dominó estaba caliente y el recadero no recibió propina. Entonces el chavea va y dice “don Antonio, y si me preguntan cuánto me ha dado usted de propina ¿qué les digo yo?”.

12 comentarios:

  1. jajajaa, que tiempos, otra vez has abierto mi particular baúl de los recuerdos y me has traído a la memoria a mi abuelo Bernardino y su afición por el flamenco, de aquellos días de infancia en la cochera (en invierno, cargando la caldera y haciendo trampas de alambre para los pájarillos, cuando no era algo prohibido) y con un radio casette antiguo con cintas de flamenco como bso de aquellos días, madre mia lo que ha llovido desde entonces...
    Gracias de nuevo por ayudarme a escarbar entre aquellos días ya borrosos de mi memoria
    salu2
    PD:creo que el episodio de las trampas y la cochera se merecen una entrada en mi blog, ¿quizás mañana?

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  2. ¡Anímate, camarada! Cuando me hice abogado, mi primer caso consistió en defender a la familia de un obrero que murió del tétanos arreglando vallas y haciendo jaulas de alambre...Abrazos

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  3. El recadero merecía ser guionista de Wilder. La pregunta tiene toda la inteligencia y mala baba de quien estaba acostumbrado al hambre y al menosprecio de los señoritos de la época. Saludos

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  4. Estoy enfrascado en Fray Luis y su "De los nombres de Cristo", concretamente en el capítulo que le nombra como "Padre del Siglo Futuro"(Isaías,9). Ya sabes que los agnósticos somos muy aplicados en el estudio de lo absoluto. Abrazos y millones de gracias de este señorito desclasado. ¡Salud!

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  5. Muy buena la pregunta a Don Antonio de ese chiquillo cuya necesidad agudizó el ingenio.
    Tengo en casa el segundo de los discos que nos traes hoy, sigo escuchando discos de vinilo aunque en tu listado de copla añadiría a doña Concha Piquer.
    Entre tus recuerdos trampas de alambre y entre los míos la caza con hurón.
    En cuanto a Negrete con ese séquito de mujeres suspirando, cuentan que dijo que en España no había hombres machotes y otro galán, Jorge Mistral le propinó un puñetazo, historia que no sé si es cierta.
    Y para terminar dime que además de defender ganaste ese primer caso, estoy en ascuas.

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  6. Querida Loli: lo del hurón viene luego, lo de Dª Concha es cierto y lamentable...¿olvido?, lo del machista Negrete fue en el aeropuerto de Barajas. Lo del caso del tétanos te lo contaré un día de éstos en Eunate. Se me gasta la palabra ¡Gracias!

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  7. Hablando de la España pacata, recuerdo como los oriundos nos llamaban con desconfianza "las madrileñas" a mi madre, mi tía, mi prima y a mí, porque vestíamos de pantalón corto para soportar los calores del sudeste español. El cura de le ermita playera, que sólo abría en verano, más de una vez nos negó la comunión por impúdicas...

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  8. ¡Es que os vestíais 3-R! (mayores con reparos) Fui detenido dos veces por la pareja de la Guardia Civil, de madrugada y en una playa desértica, por "atentar contra la moral y el orden público"...La chica inglesa no salía de su asombro...Esa era la España que los fachas añoran.¡Gracias, niña piernaslargas!

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  9. Vuelves con retazos de aqulla zona que tantos recuerdos aventa en mi memoria y una pizca de nostalgia se me enreda en las pestañas, adorable señorito desclasado.
    Besos.

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  10. Maura debería haber intervenido en esa pregunta, me guardo el ¿por qué?...

    Saludos.

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  11. L.N.J me deja meditabajo y cabizbundo ¿por qué, me pregunto?...

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  12. ¡Gracias, María, dulce vecina de los veraneos de un trimestre completito!

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Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!