Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!
Escribir es la cosa más libre y barata que existe, aunque encorsetarse y encarecerse si te apuntas a un taller de escritura. En los tiempos que corren es común que los ciudadanos aborregados y amansados por las estructuras y los sistemas educativos, políticos y de comunicación social se entreguen con fruición al muy discutible deporte de pagar matrículas y abonos por todo tipo de cursillos, seminarios y otras zarandajas de ese tenor. -¿Te encuentras gordo? Pues, hale, a pagar el abono para un gimnasio. -¿Te apetece escribir un diario? Taller de escritura al canto. ¿Qué no sabes saludar en inglés? Academia que te crió. ¿Tu perro se niega a comer lo que guisas? Curso de cocina mediterránea ¡marchando! Conozco a un tipo que se apuntó a un viaje de una semana a China y fue y se matriculó en no sé donde para aprender el mandarín. Los cursos para aspirantes a fotógrafos son muy demandados por personas que no harán más instantáneas en su vida que las de su...
(fotos del autor) A los telefonillos portátiles les dicen “móviles”, en España, y "celulares", en algunos países del otro lado del mar océano. Cuando llamo a una mujer de las nuevas a menudo ocurre que se acaba su batería a poco de empezar a hablar. Las chicas me dicen: - Te llamo luego, cuando llegue a casa…se va a cortar, no queda batería. Deben dormir en el parque, porque el móvil no suena luego. ¿Cuándo es luego para una bella mujer? Una hora. Pasa una hora de la cita convenida para la cena. Suena mi aparato en el restaurante. Me dice ella: - Ahora no puedo hablar. Voy conduciendo, no tengo manos libres ni apenas cobertura y la batería se está muriendo. Pido otro vino y apunto en mi cuadernito “moleskine”. Sumo los tiempos de mis esperas a ellas, a las distintas ellas. En los últimos tiempos, desde que desperté en la clínica de mi letargo sabático, he invertido en aguardar el advenimiento de La Mujer unas quinientas veintic...
Muy ingenioso desde el ángulo hispano.
ResponderEliminarEs de esperar que el mítico sentido del humor británico entienda mi sorna hispana! Gracias!
Eliminar¡Como ha de ser!
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