viernes, 27 de abril de 2012

Malos tiempos



(Christine, foto del autor)

En Madrid hace calor y yo tengo astenia, primaveral supongo. Me ha entrado “la conformidad”, como dicen en Granada.

¡Siempre igual! Noto que las gentes normales no tienen nada de excepcional. ¡Obstinada nada que me anega!

Noto que la edad apresura mis gustos y disgustos. Me queda menos tiempo de tener paciencia, y las personas, la mayoría, no me procuran materia de esperanza. Me refugio en mi escritura, que busca exactitud y economía de letras. Pocas palabras para pocos lectores. Se precisan pacientes lectores que con sosiego lean.

Con la calma que yo perdí, rota en pedacitos, el día en que ella me llamó desde la isla de La Reunión. En aquel entonces aquella mujer era conservadora jefe de un enorme parque natural en tan lejanas latitudes.


Llamaba para invitarme a conocer su paraíso perdido y, de camino, para que asistiera a su boda, allí mismo, en las islas Mascareñas, con mi rival francés.

Entre ruidos e interferencias grité a la mujer que se me iba para siempre:

-«Recuerda que nunca es necesario decir que sí». Y añadí: «¿y yo? ¿qué será de mí?»

Christine respondió:

- «Ya eres mayorcito y sabrás arreglártelas».

Christine había inventado un sistema para crear una capa de estructura vegetal encima de la tierra que está debajo del bosque. Se siembra soja que no se recoge y se deja pudrir. El invento ahorra plagas y el petróleo que mueve la maquinaria pesada. Luego la selva crece sin hongos ni otras calamidades, sobre la capa de las matas de soja podridas.

Resulta que mi vida había permanecido en el filo de una navaja biotecnológica. Y que había caído del lado tonto. Comprendí que los malos tiempos no habían hecho más que empezar.

lunes, 23 de abril de 2012

En Dubrovnik con mis colegas y otros bichos III



Monsieur Pons, de Francia, continúa empecinado en su afán de hacer pelotillas con los mocarros.

La gorda francesa, ex-rusa blanca, me mira fijamente. ¡Qué lástima que no sea la Casta o la Deneuve! Veo un tío nuevo y feo en el sitio de UK Tiene su cara pegada a una gran nariz. Mi homóloga austriaca lleva un Jaeger-le-Coultre reverso con correa de acero, ¡precioso!

Para la historia: he sido recibido en la reunión con una ovación cerrada. Según me contaron luego, este encuentro en la sede croata de la Federación de Canaricultores Ovovivíparos y Franc-Masones de la UE, había transcurrido durante una hora y media sin luz, micros, ni traducción simultánea. Llego yo, directamente del aeropuerto, subo los seis pisos a pie, ya que parece ser que los ascensores también dependen de la energía eléctrica, entro en la sala… ¡et voilà!, ¡la luz se hace!

Me he sentido como un pequeño dios creador. Al fin y a la postre, "los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo" -escribió el genio de Moguer-.

Nicklaus, futuro presunto despedido de nuestra Federación, se le está ponirndo cada vez cada vez más cara de nazi. Massemberg, también alemán pero más normal, en la medida en que ello es posible, afirma que discutimos sobre una nebulosa. Desde hace 15 años, pienso yo, es decir, desde que fundamos la Federación.

¡Atiza Gorostiza!, la gran francesa ex-rusa se muerde las uñas con fruición. Tiene pelos de mujer gorda salvaje, como diría Guillermo Brown. El llamado Director Financial Markets Policy del Ministry of Finance, Mr. Ter Haar, de Netherland, es joven y feo. Se le va el ojo izquierdo. O sea, que es bizcochete el hombre.

¿Será Nicklaus un sátiro-acosador? Celeste, su secretaria, es rubia y bella. Me temo que sufre malos tratos. Celeste se parece a Jessica Lange. Un pavo que no identifico relaciona el resurgimiento del fraude fiscal con los atentados terroristas. Bien visto. Me he equivocado de tipo bisojo. El ojijunto es un asesor de la Federación. El tal Ter Haar es un holandés con pelos de loco. O de loca, quizás. Las dos Marías, una austriaca y húngara la otra, están dormidas. Mullen y Bömcke, durmiendo. Ya saben, no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.

“Progresser a tout vapeur”. No había oído la expresión. Me gusta más que nuestra “a toda máquina”. Il faut essayer “d´accorder le violon entre deux”. Se refieren a los Estados Unidos y a nuestras normas internacionales de contabilidad.

Pons, el enviado de Sarkosy, no me cede el paso en el acceso al comedor. Además de sacamocos es tonto del culo. Quiere que apoye su candidatura a la Secretaría General de la Federación y no me hace la pelota.

¡Habráse visto el gabacho!



jueves, 19 de abril de 2012

Once reales palabras


A mi entender y en lo que me concierne como ciudadano, el Rey, al pronunciar ayer sus once palabras de arrepentimiento (“Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir”), queda perdonado y comprometido a no volver a las andadas.

Ahora aguardo que cunda su ejemplo y políticos, empresarios, eclesiásticos, periodistas, jueces y autoridades en general se excusen por sus malas acciones y conductas pasadas y prometan alto y claro que tienen sincero propósito de la enmienda. Y devuelvan la pasta.
He dicho.


(el autor en el curso de actos académico-universitarios) 

viernes, 13 de abril de 2012

Griega es la noche III


(foto tomada por el autor)

Volver a Madrid, desde la capital del Ática, me llevó todo el día de ayer. Retraso en la salida, retraso en la escala en Barcelona. Si no quieres caldo, toma dos tazas.

Llegué a casa con un cansancio infinito, que me he quitado tendiendo la raspa once horitas. ¿Acaso duerme usted como un bebé? Sí señora: me duermo, me despierto, lloro, hago pis…y así toda la noche.

Madrid, este poblachón manchego en medio de una paramera, está asqueroso. De sequedad, de suciedad callejera y de malas maneras.

Rebajas en El Corte Inglés. No se puede salir a la calle. En la noche, la temperatura apenas desciende. Fachadas y asfalto guardan celosamente el calor acumulado por el día. Así cuerpos y almas hierven, incluso de madrugada. Siempre he pensado que en julio se asesina poco… ¿Qué podría hacerse para mejorar esa estadística? Admito sugerencias.

Sólo desde la holganza y el aburrimiento, desde el «no se qué hacer» repetido como un mantra, puede surgir el acto creador.

“El tiempo muerto y el vacío de sus horas” (Wang Wei, 1634-1711).

miércoles, 11 de abril de 2012

Griega es la noche II



Segunda parte

Hilton Athens


Escribo mientras ceno en el jardín del hotel Hilton Athens. El restaurante se llama “Milos estiatorio” y me lo ha recomendado mi amigo Demetrios, que es un tío cabal. En la mañana fui a su despacho en el edificio Alpha y me colmó de regalitos olímpicos y atenciones mil.

Como quiera que la policía ateniense está de huelga, y el tráfico griego es de mírame y no me toques, me acerca al hotel un mecánico de la compañía a caballo de una moto BMW más grande que el de Troya. Me enlacé con tenacidad al jinete de acero porque, siendo ésta la tercera vez en mi vida que subo de paquete en una moto, no quería caer por tierra, como acaeció en las otras dos anteriores.

Un servidor, en su inocente desconocimiento de las leyes de la física, pensaba que el cometido del paquete era volcarse hacia el lado contrario al que se inclinaba el piloto, por la cosa de compensar las fuerzas centrífuga y centrípeta. Resultado: cuerpos a tierra, rodillas y codos escoriados y la promesa de no subir más nunca a un artefacto con motor y dos ruedas.

Noche griega. El camarero, en un castellano potable, me dice que aprendió nuestra lengua en la cama, con una argentina. Le digo que es el sistema más grato y económico. Se queda pensativo. Luego, estrechado a preguntas, el mozo de comedor, bien plantado y guapito de cara, me confiesa que también aprendió así el francés y el alemán y el inglés; y nosotros, en España, sin hablar de verdad ninguna lengua viva. Y si no, que se lo pregunten a Rajoy.


Se oyen gritos atenienses. En este preciso momento Grecia se juega su pase a la final de no sé qué campeonato futbolero. ¡Allez la Grèce! La camarera greca me dice que su corazón late por el match de fútbol. ¡Qué desperdicio! El camarero, medio macarra él, me cuenta que ha dejado a la argentina por una yankee, que fue modelo y está muy buena pero “…que no tiene comunicación con ella después del acto…” Se van mañana a San Francisco. ¡Que Dios les bendiga y se apiade de él!

Ella no me preocupa. Primero, porque no la conozco y segundo, porque se lleva a su apolo a su tierra.Más tiran dos tetas que dos carretas.Un ciprés oculta el plenilunio. O quizá sea ella, mi Afrodita, quien se esconde tras el enhiesto árbol. Me obsequian con un vino dolcetto de Samos. ¡Qué agradable! Es de uva pasa, pero blanco. Subo al “penthouse bar” a rematar la noche. «Con un café con leche y una ensaimada, rematas una noche de cabaret» reza el tango.

En el ático ateniense la copa no es simétrica. El borde el vaso es más alto por un lado que por el otro. Amplifica así los efectos etílicos. Camareros no hay. Están viendo el partido en minimalistas aparatos de TV: 0-0. ¡Allez la Grèce! Viene la prórroga: ¡Sait´on jamais!

El taoísmo sabe que la embriaguez te hace lúcido, libre, sin peso. En China el vino es elixir de la inmortalidad. Un filósofo Zen escribió sobre la resaca. «Te parece que no te encuentras bien. Tienes la mente llena de “malas hierbas”. Si consigues no combatirlas, ellas también pueden enriquecer tu camino hacia la luz».Para mí que ese buen hombre quiso decir, traducido al lenguaje del funesto Occidente, que lo peor de la resaca no es la molestia física, sino la puñetera culpa. En resumen: cantidades industriales de té verde y de agua con limón y…buscar el lado espiritual del hecho de sentirte hecho unos zorros.

Me levanté de los manteles consolado y confortado. La luna griega es casi tan rotunda como en Murcia. El poderoso influjo de Afrodita marca un gol del equipo de Grecia. El delirium tremens. Cohetes, bocinazos y abrazos colectivos.
Me recojo en mi habitación, la 1006, y cierro puertas y compuertas. El sueño es una rosa, dicen en Persia. Si alguna de las mozas griegas que conocido quiere algo de mí, en recepción tienen llave maestra.

A la siguiente mañana, instalado en el “main lobby” del Hilton Athens, bebo té verde y natural mineral water. En una hora marcharé al aeropuerto que se llama ahora “El Venizelos”.

La comida de trabajo de ayer se celebró en un comedor del hotel llamado Thalia. «Estas que me dictó rimas sonoras, culta sí aunque bucólica Thalía…». Cito de memoria. Par coeur. Mis colegas no sabían de la función protectora e inspiradora de la diosa griega sobre la poesía. Vamos, que ni puñetera idea sobre quién era Thalía


Las griegas han mejorado y muy mucho. Se ven hembras guapas por la calle. Antes, no. El hotel es fantástico. Servicio y cocina también. ¿Alguien da más? Si me pierdo en Atenas, me buscáis en el Hilton.

En consciente homenaje a mis contradicciones, acabo de cometer el acto más raro de mi vida. Siempre refunfuño de la manía de comprar posters en los viajes. Pues bien, acabo de comprar uno, con su canuto de cartón incluido. Mi antiguo reproche viene de que un poster abulta mucho y es incómodo de transportar. Pues aquí me tienen, con un pedazo de póster/canuto que no se lo salta un galgo. Ya encontraré una pared que lo sostenga con dignidad. ¡Anda que no!


domingo, 8 de abril de 2012

Griega es la noche





                                               
 Primera parte VUELO IB-3882

Vuelvo al lápiz y papel. Escribo en el vuelo IB‑3882 que me lleva a Atenas. Atracaré a las mil y monas, pues a la horita de retraso debo sumar otra más por el "local time" de Atenas.

Manduco en la aeronave mi magra y sosa comida de dieta y me echo al coleto la botellita de aceite de oliva virgen extra Carbonell que me dona Iberia ¡Gracias! Son 20 mililitros de aceite y no quiero desperdiciarlos chorreteando el plato. Para que se lo beba el lavavajillas, me lo trinco yo hocico abajo.

El periódico de a bordo me cuenta que en Venezia hay un “psicópata cultural” que da martillazos a obras de arte hasta donde su brazo alcanza. Parece ser que el muy cabronazo elige bien y sabe mucho de escrituras sagradas. “Ataque a martillazos contra Venecia” intitula así El País. Hombre, tampoco conviene exagerar, que dijo Sara Montiel. La policía cree que es un hombre alto, porque un señor bajito no podría golpear con comodidad hasta donde el vándalo lo hizo. ¿Y si se sube a la chepa de un colega? ¿Y si lleva una escalera plegable de IKEA?

Mañana tengo cita con mi amigo Demetrios Mantzounis. Nos mandamos mensajes electrónicos cada uno en nuestra lengua. Me divierte intentar descifrar el griego moderno, que del clásico me acuerdo bastante, puesto que, en el antiguo bachillerato de letras, me estudié tres cursos completos de griego con los libros del sabio Adrados.

Volamos al 78 por ciento de la velocidad del sonido. Son 2.500 kilómetros los que separan Madrid de Atenas y gastaremos 9.500 kilos de combustible, dice el Sr. Comandante de la nave. Madrid-Valencia- Palma- Cerdeña- Crotone- Keffallinia- Agrinion- Atenas. A treinta mil pies de altura.

Luna casi llena sobre las nubes. El tinto Beronia crianza 2001 no está mal. El “joróscopo” de hoy me vaticina “mal talante”. ¿Qué puedo hacer contra la conjunción astral? Los cefalópodos -del griego kefalí, cabeza y podós, pie-, son los invertebrados más inteligentes y grandes que se conocen. Lo dice el director de los museos científicos de A Coruña en el periódico que me estoy aprendiendo de memoria.

Se me olvidó que me olvidé de contar el quilombo acontecido antes del despegue. Al subir al avión, sentado ya en mi “seat”, se armó una buena zaragata, muy bien manejada, por cierto, por la sobrecargo de Iberia. Una señora, bien entrada en carnes, intenta subir a bordo un chisme de gran volumen. La aeromoza explica cortés, fría y metódicamente que el bulto no cabe en los compartimentos. La excesiva pasajera dice que es una nevera con ¡órganos vivos! ¡Conmoción! Examen de documentos. De órganos, “nasti”, que diría un chuleta. Se trata, finalmente, de una nevera con medicinas. Paso libre a la gorda y a sus legales drogas, que se aleja maldiciendo por el pasillo: “que no se vea usted en situación como la mía...”.

Recuerdo que, de muchacho, me impresionó la malaventura que oí en mi barrio de boca de una gitana. La nieta de los faraones gritaba a un payo: “mal de ojo te dé Lucifer y así revientes como un sapo...”.

Llevo casi tres horas en el avión. ¡Qué “hartura”! En el video de a bordo sale un documental sobre La Habana. Mi abuelo Valeriano trajo de la guerra de Cuba “las fiebres”, que al fin y a la postre le mataron. Sería la fiebre amarilla, digo yo. Quiero volver a Cuba. ¡Mi Cuba es un bello jardín!

La mitad del pasaje ha volado en una pura dormidera. Yo estoy ahora mucho más despierto que lo estaré mañana a la hora de levantarme. La señora del asiento de al lado  tiene el pelo cardado y ronca como un Messerschmitt en vuelo rasante.

ZZZZZZ… ZZZZZZ…(continuará...)

domingo, 1 de abril de 2012

Despedida y cierre



(foto Nan Goldin)


En la reciente madrugada escribí en un cuaderno este correo para ti:


"Es contradictorio con el cercano pasado dejar que las últimas palabras entre nosotros se reduzcan a un cruce, por escrito, de pullas y afrentas ¡Parece mentira! Anteanoche ladrábamos a la luna, a manera de cachorros de teckel con las patas por alto.

Ahora entro yo: prefiero decirte adiós, agradeciéndote el regalo fugaz de aquellos primeros días, ahora hace más de medio año. Y más aún, te quedo reconocido por tu generosa compañía y afecto de las últimas semanas. De lo sucedido en los meses de entre medias, prefiero no meterme en dibujos.

Y nada más. Anda con Dios y encuentra tu camino.

Te abrazo"



Hace un rato, en el desayuno, abro el móvil y, apenado, veo tu correo de hoy, que prefiero no contestar y que duerme, sin ser leído enteramente por mí, en la papelera de reciclaje.


Todos podemos contar de los demás “cosas terribles”: ¡qué expresión la tuya, tan infantil!

Prefiero guardar el mejor recuerdo de ti y quitarme de ruidos fatuos ¡batallas del instinto y de la inteligencia! ¡Qué manía tenéis de terminar mal las historias!

En silencio…