sábado, 11 de junio de 2011

Hacía calor...

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...y el día había cumplido la mitad de su tiempo...

( Ovidio, Amores,1,5 )

Prometo por todos los dioses del Olimpo que encontré esta foto, la de arriba, dentro de la tarjetita de memoria de mi pequeña cámara Harinezumi (erizo, en japonés), pero no soy consciente de haber ordenado a mi dedo apretar el disparador. El resto, ¿quién no lo sabe? Sea como fuere, me vi cuando antes, tan lejos de mí ahora...


Ahora sí que me reconozco, en aquel lugar del otro tiempo...

10 comentarios:

  1. En aquel lugar del otro tiempo...bello post!

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  2. ¡Gracias Andri! Siempre a vueltas con el tiempo, el amor, el desamor, la muerte...

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  3. amigo mío, es lo que tiene andar revolviendo por los rincones de la memoria(aunque sean los de la tarjeta)
    un abrazo

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  4. Un post ecxelente, quedo pensando. Un abrazo

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  5. Pienso lo mismo que Alma, hay cosas asi.. por casualidad... besazo.☺

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  6. ¡Gracias Ismael! En realidad, es la memoria quien anda revolviendo mis recovecos interiores...

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  7. ¡Gracias, querida Alma! La frente pensativa...

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  8. ¡Gracias Olga, amiga! Alguna veces la vida...

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  9. Dios, Manuel. Me matas. Yo no estoy en estos momentos para estas cosas tan hermosas y dolorosas. El tiempo, qué jodienda, parece que siempre nos persigue, como una alimaña, y siempre queremos zafarnos, asustados. ¡Qué lucha más inútil y desigual!

    Un beso, bonito (buena estoy)

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  10. Alice ¡arriba los corazones! ¿A qué detenernos a cada rato? Tomemos sin orgullo, abandonemos sin esfuerzo.
    Alla va el olor de una rosa.

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Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!