viernes, 7 de noviembre de 2014

Ocnos


(el autor cuando niño en el Buen Retiro)

Encuentro en Cernuda algunos de mis propios sentimientos, si bien expresados distintamente a como lo hago yo.

Quizá sea una manera inconsciente de no desvelar la timidez que nos sigue queriendo niños. Cuando muchacho, la soledad te separa de  todo,  pero no te apena...pues crees en la eternidad de la infancia.

Estar despierto mucho antes del amanecer nos hace lúcidos y singulares. Ajenos a nosotros mismos. Intentaré dormir un rato. Un beso, amor. 

9 comentarios:

  1. Desvelos que vienen y nos traen recuerdos agradables muchas veces, como tu foto de la infancia, un buen recuerdo.
    Saludos y duerme bien.

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  2. Buenas noches niño Manuel.
    Desde nuestro mundo de ahora, a soñar con la infancia vivida y nuestra juventud.
    Besos, versos y flores.

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  3. Es bello encontrar los sentimientos de uno entre los versos de algún poeta. Revivir emociones. Curioso, a mí la soledad me apenaba de niña. Ahora, sin embargo, empiezo a entenderla, a buscarla y amarla.
    Descansa.

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    Respuestas
    1. Estar aislado puede ser una manera aceptable de evitarse el conocimiento de cosas necias o insustanciales...

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  4. Apenas sabía sujetar con fuerza el hilo que ataba el globo, me bastó con aflojar los dedos y vi cómo ascendía para no volver. Temprano se tomó la libertad a costa de mi decepción. Temprano oscureció cuando presentía una linda mañana.

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  5. La eternidad de infancia, que asciende como el globo y se evapora como el agua.
    Al estar conectados en las redes del universo, nuestros pensamientos y sentimientos se entrelazan, por eso nos sentimos identificados con los pensamientos-sentimientos de otras almas.
    Con lo traviesa que soy te aseguro que si en ese momento hubiera estado a tu lado, pincharlo con un alfiler, hubiera sido mi delicia.
    Un abrazo
    Ambar

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Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!